Año nuevo, viejas costumbres

Empieza el año, todos hacemos grandes propósitos, pero hay algunos que prefieren seguir instalados en la queja continua.

Siempre echándole la culpa de su desdicha a agentes externos, sin valorar que ellos son los primeros agentes del fracaso de su negocio.

 

Como cada noche de Reyes, me toca comprar un regalo para el amigo invisible. Para mi amigo de este año, me decidí por un cd de un grupo folk gallego.

Por lo que fui a la única tienda de discos que queda en mi ciudad. Nada más entrar ya se nota un ambiente un tanto tristón.

Cuando le pregunté si tenía algo del grupo que yo buscaba, me dirigió a una parte de una enorme estantería y me indició con el dedo, “Busca por aquí”.

Enseguida encontré lo que buscaba, me dirigí a la caja y me encontré a los dos dueños de la tienda discutiendo bastante aireadamente. Les pedí que me cobrasen, uno de los dependientes se marchó hacia un almacén justo detrás de la caja registradora y dió un portazo y el otro dependiente procedió a cobrarme mientras farfullaba.

 

Una maravilla de experiencia de compra, estoy deseando volver.

Sin lugar a dudas mis próximas compras de CD´s seguirán siendo en Amazon, y este dependiente seguirá quejándose de que no vende como antes.

 

Ante esta anécdota personal, me gustaría sacar una serie de conclusiones personales:

 

La culpa no es de Amazon, es de que muchos comercios no están sabiendo entender que hay mucha oferta y por lo tanto hay que ser excelente en el trato con cada cliente.

No siempre hay que competir a precio, compite con valores añadidos y ofreciendo una experiencia de compra fantástica.

Una tienda online nunca podrá superar a una tienda física en miles de aspectos. Aprovéchate de alguno de ellos.

Jamás discutas con un compañero o socio delante de un cliente.

Seguro que sabes mucho de tu negocio. Acompaña al usuario en su compra, las grandes superficies no lo hacen ni lo harán.

Asúmelo el mundo ha cambiado y hay negocios que obligatoriamente tienen que pivotar o desaparecer.

Haz del cambio una oportunidad de reinventarte. Dedicarse 50 años laborales a lo mismo debe ser muy aburrido, aprovecha para cambiar de tercio.

Aprovecha el mundo online para recuperar ese 10% o 15% de ventas, que no das recuperado aunque haya mejorado la situación económica.

No compitas contra molinos de viento, a Don Quijote no le fue bien y a ti tampoco te resultará bien.

Trabaja la fidelización de cada cliente, tienes un campo enorme de mejora en este campo.

Comunícate con tus posibles clientes. Todos tenemos página de Facebook, pero casi nadie la utiliza bien.

Actualiza el contenido de tu web, debes pensar en ella como tu primer agente comercial.

Sal de tu negocio e intenta vender (colaboraciones, networking, actos benéficos,…)

“Corre como un negro, para cobra como un blanco”, Samuel Eto´o. Al final todo se reduce a currárselo.

 

Ánimo y al toro.

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